Hay en tu rostro un gesto de embeleso
al ajustar tu mano mi corbata;
y me encuentro vestido con exceso

al ver tu desnudez bajo la bata.
De repente me asaltan intenciones

que sacuden la fibra del sentido,

y que encajan en las incitaciones

que el brillo de tus ojos me ha tendido.
Sin vacilar, toma hoy la iniciativa

y traduce en acciones la sonrisa,que tu mano sensual y decisiva

me arranque la corbata y la camisa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s